Documentos Filtrados Revelan las Finanzas Secretas de un Grupo Científico Pro- Industria

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El American Council on Science and Health defiende el fracking, el BPA y los pesticidas. Adivine quiénes los financian.

—Por Andy Kroll y Jeremy Schulman

| Lunes Octubre 28, 2013 3:00 AM PDT

 El American Council on Science and Health se anuncia como una organización de investigación y defensa devoto a rebatir la «ciencia basura». Es un equipo controversial— un «grupo de científicos… preocupados de que muchas políticas públicas relacionadas a la salud y el ambiente no poseen una base científica sensata,» dice(1)—que, a menudo, batalla contra ambientalistas y defensores de los derechos del consumidor, manejándose a través de debates públicos para defender el fracking(2), para combatir el intento de la ciudad de Nueva York de vetar las bebidas altas en azúcar(3) y para desechar las preocupaciones sobre los potenciales daños del bisphenol A(4) (mejor conocido como BPA) y el pesticida atrazina(5). El grupo insiste en que sus conclusiones son guiadas estrictamente en pos de la ciencia. Reconoce que recibe algún apoyo financiero de corporaciones y grupos de la industria, pero ACSH, el cual reportó(6) haber dejado de divulgar a sus donantes corporativos hace dos décadas, mantiene que estas contribuciones no influyen en su trabajo ni en su agenda.

Pero documentos financieros internos(7) llegados a Mother Jones muestran que la ACSH depende densamente del financiamiento de las corporaciones que poseen un interés financiero sobre los debates científicos que apunta a formar. El grupo también solicita donaciones directamente a estas fuentes de la industria sobre temas específicos. Los lazos financieros del ACSH a las corporaciones involucradas en candentes controversias de salud y seguridad han sido destacadas en el pasado, pero estos documentos ofrecen una contabilidad más extensa de la dependencia del ACSH en el dinero de la industria—dejando un muy reducido espacio para el debate en las operaciones de un prominente y frecuente defensor de la industria en la guerra de la ciencia.

De acuerdo a los documentos del ACSH, dede el 1 de julio del 2012 al 20 de diciembre del 2012, el 58% de las donaciones del consejo vinieron de corporaciones y grandes fundaciones privadas. Los donantes del ACSH y los potenciales patrocinadores que el grupo ha ido elegido como blanco comprometen a los «quién es quién» de las corporaciones de energía, agricultura, cosmética, alimentos, bebidas, química, farmacéutica y tabacalera. Los donantes de la ACSH para la segunda mitad del 2012 incluyeron a Chevron (US$18,500), Coca-Cola (US$50,000),  Bristol Myers Squibb Foundation (US$15,000), Dr. Pepper/Snapple (US$5,000), Bayer Cropscience (US$30,000), Procter and Gamble (US$6,000), el gigante de la agrondustria Syngenta (US$22,500), 3M (US$30,000), McDonald’s (US$30,000) y el conglomerado tabacalero Altria (US$25,000). Entre las corporaciones y fundaciones que ACSH ha perseguido para apoyo financiero desde julio del 2012 están Pepsi, Monsanto, British American Tobacco, DowAgro, ExxonMobil Foundation, Phillip Morris International, Reynolds American, la fundación controlada por la familia Koch, Claude R. Lambe Foundation, la fundación asociada a Dow, Gerstacker Foundation, la Bradley Foundation, y el fideicomiso  Searle Freedom Trust.

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El Dr. Gilbert Ross, director ejecutivo del grupo, declinó contestar preguntas específicas sobre la recaudación de fondos del ACSH. No disputó la autenticidad de los documentos entregados a Mother Jones. (Múltiples corporaciones listadas como financistas en estos documentos confirmaron que han donado al ACSH.) Ross dice que el grupo no revela a sus financistas porque «las fuentes de nuestro apoyo son irrelevantes a nuestras investigaciones científicas.» De acuerdo a Ross,  «Sólo hechos basados en la ciencia permanecen en nuestras publicaciones, incluso si el resultado no le parece a nuestros contribuidores.»

Como reportó Mother Jones en 2005(8), Ross fue condenado previamente por defraudar el programa Medicaid de Nueva York en alrededor de US$8 millones. Su licencia para ejercer medicina fue temporalmente revocada y un jurado lo condenó a 46 meses de cárcel, de los cuales cumplió 23 meses. Actualmente, Ross posee su licencia y se le permite practicar medicina.

Elizabeth Whelan, científica de salud pública entrenada en Harvard, fundó el ACSH en 1997 como un contrapeso para los grupos ambientales y el movimiento de defensa de derechos del consumidor de  Ralph Nader. «ACSH protege la libertad del consumidor de una variedad de organizaciones activistas ignorantes de la ciencia— como el Natural Resources Defense Council, Center for Science in the Public Interest, y el Environmental Working Group—que usan la «ciencia basura» y la hipérbole sobre el riesgo para promover miedos sobre nuestros alimentos, productos farmacéuticos y químicos, y otros factores ambientales y de forma de vida,» postula ACSH en su página web. «Su agenda es limitar o desmantelar muchos avances tecnológicos que contribuyen a las opciones del consumidor y a la buena salud.»

El documento estipula que los empleados del ACSH deben acercarse a potenciales financistas corporativos con con un discurso armado dirigido a temas específicos.

Desde el principio, el ACSH se ha enfrentado a cuestionamientos sobre su financiamiento. Fue lanzado con un capital inicial de US$100,000 de la Sarah Scaife Foundation, la cual también ha apoyado a la Heritage Foundation, el American Legislative Exchange Council y a Americans for Tax Reform, entre otros grupos conservadores. Hacia principios de los 80s, los donantes del  ACSH incluian a Dow, Monsanto, American Cyanamid, Mobil Foundation, Chevron y Bethlehem Steel. En 1984, Georgia-Pacific, fabricante líder de formaldehido, financió un informe de la corte hecho por ACSH en una demanda respaldada por la industria, la cual derrocó una moratoria del aislamiento de formaldehido.

Cuando se fundó el ACSH, Whelan declaró que el consejo  «intenta permanecer libre de ataduras con las corporaciones que posean un interés financiero en los temas que investigamos.» Inicialmente, el ACSH reveló a sus financistas, y fue obvio que el grupo adoptaba numerosas causas conectadas a sus financistas. ACSH defendió el químico Alar, usado para regular el crecimiento de manzanas—y aceptó donaciones de Uniroyal, el cual fabricaba y vendía Alar. También se opuso a los requerimientos de etiquetado nutricional obligatorio—y recibió dinero de Coca-Cola, General Mills, Kellogg Co., Nestle USA y la National Soft Drink Association.

ACSH mantiene que no acepta donaciones de corporaciones o asociaciones de comercio destinadas para proyectos de investigación específicos— que quiere decir, en el fondo, que no hay quid pro quo. Pero en un memo interno de marzo de 1992 obtenido por Consumer Reports, Whelan escribió que los empleados del ACSH le pedirían financiamiento al Calorie Control Council, grupo comercial apoyado por compañías de productos de alimentos y bebidas diet, y a McNeil Specialty Products, subsidiaria de Johnson & Johnson dueña de los derechos de marketing para USA de Splenda (un endulzante artificial), para respaldar la diseminación de un paper de investigación pregonando a los endulzantes artificiales. (Splenda en ese tiempo estaba buscando autorización para su venta en USA.)

Los nuevos documentos revelados dicen que los empleados de ACSH debieran abordar a los potenciales financistas corporativos con un discurso armado hacia temas específicos. El año pasado, nota el documento, el grupo planeó «cazar oportunidades para cultivar nuevas posibilidades de financiamiento (Proposition 37, CSC, etc.).» La Proposition 37 fue una iniciativa electoral en California que requería el etiquetado obligatorio de alimentos GM. (Fracasó.) «CSC» es acrónimo de Campaign for Safe Cosmetics, un grupo de vigilancia de consumidores que busca eliminar los químicos peligrosos de los productos cosméticos. El documento sugiere que el ACSH planeó mencionar a CSC en su discurso de búsqueda de financiamiento a L’Oreal, Avon y Procter and Gamble. 

Últimamente el ACSH se ha convertido en un jugador vocal en el debate sobre la fracturación hidráulica, o «fracking.» En febrero, el consejo posteó un esquema(9) de una «revisión sistemática y objetiva» que planea publicar en la literatura científica cubriendo los potenciales daños a la salud del fracking. En una editorial de opinión(10) para la página web conservadora Daily Caller en abril pasado, Whelan critica al Gobernador Andrew Cuomo (D-N.Y.) por vacilar sobre si permitir o no el fracking en New York State y aseguró que «activistas duchos en publicidad que se hacen pasar por expertos en salud están encabezando una cruzada poco sincera para prevenir la explotación de las grandes cantidades de gas natural.» El fracking, escribió Whelan, «no contamina el agua ni el aire.»

La historia en el Daily Caller incluyó una no- revelación del financiamiento que recibió ACSH de la industria energética. Grandes corporaciones energéticas y el ACSH poseen una larga relación: En el memo de 1992, Whelan llamó a ACSH «el gran defensor de las corporaciones petroquímicas.» En una página de Facebook manejada por ACSH que apoya el fracking, el grup reconoce(11) aceptar «dinero de la industria,» pero no indica cuáles corporaciones han donado, ni cuánto. De acuerdo a documentos de ACSH, recibió una donación de US$37,500 en 2012 del American Petroleum Institute, relacionado al «fracking.» Ese año, también recibió otros fondos de la industria energética, incluyendo US$18,500 de Chevron y US$75,000 de la ExxonMobil Foundation.

Los documentos del ACSH listan a ConocoPhillips como un financista «proyectado» para «fracking/general» y dice que ACSH debiera tentar a la National Petrochemical & Refiners Association, un «financista pasado,» alrededor del tema del fracking.

De acuerdo a los documentos, se le otorgó a ACSH una donación de la Triad Foundation (US$35,000 para «gen/fracking»). Triad ha apoyado(12) a la Heritage Foundation y al Heartland Institute, una sin lucro que ha trabajado para refutar la ciencia climática. La Bodman Foundation también otorgó US$40.000(13) para apoyar un estudio venidero de ACSH llamado «Hydraulic Fracturing: Myths and Realities.» (Fractura Hidráulica: Mitos y Realidades). Bodman es un confiable financista de causas conservadoras,  distribuyendo sumas de cinco cifras(14) al American Enterprise Institute, el Hudson Institute y el National Center for Policy Analysis.

ACSH esperaba recibir US$338,200 de corporaciones tabacaleras entre julio del 2012 y junio del 2013. Se esperaba que Reynolds American y Phillip Morris International donaran US$100,000.

Aunque a menudo ACSH ha tomado una postura amigable con la industria sobre temas de salud pública, ha hecho campaña por años en contra de fumar. En 1993, Elizabeth Whelan escribió en el Wall Street Journal—hogar común de editoriales de opinión de ACSH -a favor de un «impuesto al usuario» para los fumadores, para así financiar la reforma de salud. Tres años después, ACSH publicó(15) un libro llamado Cigarettes: What the Warning Label Doesn’t Tell You (Cigarrillos: Lo que No Te Dice la Etiqueta de Advertencia), con capítulos detallando cómo fumar vuelve infértiles a los hombres, causa ceguera, y lleva a huesos frágiles. Ross, director médico de ACSH, ha apoyado un llamado de la industria cinematográfica de clasificar como «R» cualquier película en que aparezcan cigarrillos.

Más recientemente, las agendas de ACSH y las Grandes Tabacaleras se han superpuesto, gracias al creciente mercado de alternativas al tabaco, incluyendo cigarrillos electrónicos y otros productos libres de humo. Mientras ACSH ha cortejado por todos los medios a las compañías tabacaleras para apoyo financiero, también ha promocionado los e- cigarrillos —algunos fabricados por subsidiarias de corporaciones tabacaleras importantes—como una alternativas más sana(16) a los cigarrillos(17). Y los documentos muestran que ACSH planeó recibir un total de US$338,200 de corporaciones tabacaleras entre julio del 2012 y junio del 2013. Reynolds American y Phillip Morris International fueron listados -cada uno- para donar US$100,000 en 2013, lo cual los convertiría en las dos donaciones individuales más grandes listadas en los documentos de ACSH. (Reynolds confirmó que hizo una donación de US$100,000 a ACSH en 2012; y que donó dinero adicional en 2013. Phillip Morris confirmó que donó a ACSH en 2012 y 2013, pero no proveyeron las cantidades.)

Ross ha «hecho campaña» a los e- cigarrillos en apariciones en TV y radio, y en editoriales de opinión, escribiendo este mes en Forbes que los e- cigarrillos son un «milagro naciente de salud pública» y urgiendo a los reguladores de USA  que apoyen los e- cigarrillos—los cuales usan nicotna líquida para entregar una dosis libre de humo a los usuarios—como una alternativa a los tradicionales cigarrillos cancerígenos. La editorial de opinión de  Ross fue oportuna. Se espera que en cualquier momento la FDA anuncie(18) nuevos planes para regular la industria de e-cigarrillos de US$1,5 billones, cuyas ventas se triplicaron este año.

Pero la editorial de opinión de Ross no difunde el apoyo financiero del ACSH de las grandes tabacaleras como Altria y Reynolds, las cuales son dueños de las subsidiarias fabricantes de e- cigarrillos. Tampoco menciona que ACSH, como sugieren los documentos de financiamiento, está usando el tema de los e- cigarrillos para cortejar nuevos financistas potenciales tales como VMR Products y sus subsidiarias, V2 Cigs, Green Smoke y 21st Century.

En la editorial de opinión de Forbes, Ross critica a los grupos sin fines de lucro que hacen campaña en contra de los e- cigarrillos, resoplando que están «altamente financiados por las compañías farmacéuticas en el negocio de vender drogas prontas a quedar inútiles—un hecho que convenientemente fracasan en revelar.» Fue una carga ariesgada, dado que el mismo escenario aplica para ACSH.

Referencias (inglés):

1. http://acsh.org/about-acsh/

2. http://dailycaller.com/2013/04/29/fracking-doesnt-pose-health-risks/

3. http://acsh.org/2013/06/attack-on-sugary-drinks-by-the-nyc-department-of-health-continues/

4. http://www.healthfactsandfears.org/news/newsID.1476/news_detail.asp

5. http://acsh.org/2013/02/atrazine-still-not-a-carcinogen/

6. http://nypost.com/2012/12/23/big-pay-low-payoff-at-nyc-nonprofit/

7. http://www.motherjones.com/documents/809483-acsh-financial-summary

8. http://www.motherjones.com/politics/2005/11/paging-dr-ross

9. https://www.facebook.com/FrackingScience/posts/511315098906951

10. http://dailycaller.com/2013/04/29/fracking-doesnt-pose-health-risks/

11. https://www.facebook.com/FrackingScience/info

12. http://www.eenews.net/stories/1059961204

13. http://achelis-bodman-fnds.org/docs/grants_12.pdf

14. http://achelis-bodman-fnds.org/docs/grants_12.pdf

15. https://library.villanova.edu/Find/Record/474273

16. http://acsh.org/2013/08/n-y-times-attacks-e-cigarette-marketing-for-marketing-e-cigarettes-successfully/

17. http://acsh.org/2012/11/the-great-american-smokeout-a-good-day-to-discuss-e-cigarettes/

18. http://www.philly.com/philly/business/consumer_news/20131017_FDA_set_to_decide_whether_to_regulate_e-cigarettes.html#uIFY62HAtUVM8sSO.99

http://www.motherjones.com/politics/2013/10/american-council-science-health-leaked-documents-fundraising

Traducción: Ignacia Guzmán Zuloaga

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