El investigador egipcio Hussein Kaoud decidió experimentar con alimentos genéticamente modificados en ratas. Los  resultados del experimento fueron muy alarmantes y pudo corroborar las conclusiones a los que habían llegado algunos científicos internacionales independientes. Kaoud,  de la Facultad de Higiene Veterinaria de la Universidad de El Cairo, alimentó nueve grupos de ratas y ratones con diferentes alimentos genéticamente modificados-alimentos hechos de organismos que habían sido modificados biológicamente para incorporar genes con características deseadas – y luego él analizó sus reacciones fisiológicas y psicológicas.

 

Los cultivos más comunes sometidos a ingeniería genética pueden resistir herbicidas o incluso crear sus propios insecticidas. Otros han sido manipulados en laboratorios para aumentar su tolerancia a sequía y escasez de agua.

 

Aunque algunos genes se  extraen de otra planta y se insertan en el genoma de la nueva super planta, el gen más común que se adiciona es el Bacillus thuringiensis o Bt- una bacteria de la tierra que produce naturalmente proteínas Cristal que son letales para los insectos. Cuando se inserta un gen Bt en maíz o algodón, cada planta de campo se convierte en un insecticida que causa ruptura en los estómagos de los insectos cuando lo comen.

 

95% de los cultivos modificados genéticamente plantados a través de todo el mundo vienen de Monsanto, la compañía líder mundial de ingeniería genética  Los cuatro principales cultivos genéticamente modificados son maíz, soya, canola o raps (brassica napus)  y algodón y desde su comercialización inicial en 1995, se han difundido en todo el mundo.

 

 

Egipto importa maíz modificado genéticamente

Egipto acordó importar el maíz MON810 de Monsanto genéticamente modificado en 2008. El cultivo puede resistir una peste llamada gorgojo del maíz. Dos cargamentos marítimos de 70 y 4º toneladas respectivamente ya han llegado al país.

 

El cargamento de 70 ton. llegó a Egipto en diciembre 2010 y se plantó en 10 provincias sin  restricciones. El cargamento de 40 ton llegó en Enero de este año pero el Ministerio de Agricultura lo confiscó y destruyó porque no había sido aprobado adecuadamente.

 

Existen muchos problemas relacionados con los cultivos transgénicos. Algunos son ambientales porque la mayoría de estos cultivos modificados genéticamente se polinizan y  pueden contaminar campos con cultivos  normales de maíz (convencionales) ubicados en un perímetro de 50 kilómetros.

 

Existen también problemas de patentes. En cuanto Monsanto u otra compañía biotecnológica rompe el genoma de la planta para insertar un nuevo gen, las semillas se convierte en la propiedad de la compañía y están sujetas a los derechos intelectuales de propiedad -una gran amenaza a la independencia de los campesinos en todo el mundo y a su derechos de guardar las semillas y volver a plantarlas en la temporada siguiente.

 

Estos cultivos modificados también son una amenaza a la biodiversidad. Las compañías inundan el mercado con semillas homogéneas que podrían poner en peligro la seguridad alimentaria si estas plantas fueran atacadas por alguna enfermedad. En esa situación, la mayor parte de la producción mundial de maíz, soya, raps o algodón podría ser  erradicada.

 

Todos estos problemas son serios pero pueden no ser suficientes para hacer desistir al consumidor de la compra y el consumo de estos productos, sostuvo  Jeffrey Smith, director ejecutivo y fundador del Instituto de  de Tecnología Responsable de USA, un líder mundial en la educación de quienes hacen políticas públicas y del público en relación a alimentos y cultivos genéticamente modificados.

 

En una entrevista  disponible en YouTube,  Smith señaló que la gente podría saber de los peligros de estos productos y hasta estar molestos por ello, pero de todos modos podrían salir y comprarlos.

 

 

“Pero si se le explica a un cliente que al comer papitas fritas de maíz transgénico,   sus bacterias intestinales podrían convertirse en una fábrica viviente de pesticidas, entonces  esa persona sí pone freno a ese consumo” dijo Smith

Pareciera normal pensar que Monsanto debiera haber llevado a cabo todos los tests de seguridad en humanos y en animales antes de comercializar sus productos genéticamente modificados en los mercados locales y en el extranjero. Pero las grandes compañías agroindustriales han rechazado los tests porque han invertido en forma masiva en su desarrollo –así que han presionado para que se considere los alimentos genéticamente modificados como  “sustancialmente equivalentes” a los cultivos no modificados, lo que significa que los cultivos modificados genéticamente están bajo la misma regulación que los cultivos tradicionales.

 

Esto dio como resultado que los alimentos genéticamente modificados  nunca fueron sometidos a evaluaciones de seguridad de largo plazo antes de introducirse en el mercado.

Los experimentos de científicos egipcios

 Kaoud decidió auto financiar un experimento sobre el impacto de alimentar con transgénicos a ratas y ratones en un laboratorio del Departamento de Higiene Veterinaria de la Universidad de El Cairo.

Entre Enero y Marzo del año pasado, sometió a una dieta que contenía en parte alimentos genéticamente modificados como papas, maíz, uvas y tomates, a nueve grupos de roedores diferentes. Estos alimentos formaban alrededor de 10% de la dieta de los animales y el restante 90% era alimento convencional no modificado genéticamente.

Los síntomas comenzaron a aparecer dentro del experimento después de cuatro semanas.

“Registré la alteración de diferentes órganos, reducción de los riñones, cambios en el bazo y hígado, aparición de partes malignas en los tejidos, insuficiencia renal y hemorragias intestinales.” señaló Kaoud. “También se involucraron las funciones cerebrales, y las habilidades de aprendizaje y memoria de las ratas se alteraron severamente”, agregó.

Kaoud también registró respuestas inmunológicas menores a enfermedades de las ratas que se hicieron más sensibles a la contaminación ambiental, especialmente en relación a metales pesados y dioxina. Algunos desarrollaron cáncer.  El también observó otro problema alarmante. La tasa de mortalidad de ratas bebés criados por madres con una dieta de maíz genéticamente modificado aumentó en un 35% comparado con el grupo de bebés cuyas madres consumían maíz convencional y las crías eran mucho más pequeñas. La mitad murió después de tres semanas.

Mohamed Fathy, un fitopatólogo de la Universidad de Monufiya también está trabajando para  publicar dos documentos relacionados con el problema. En una investigación él alimentó a cabras y ovejas  con maíz genéticamente modificado, las cuales experimentaron deficiencias hepáticas y renales- tal como los roedores de Kaoud.

Fathy parece confiado que el nuevo ministro de agricultura Salah Youssef tomará sus experimentos y los de Kaoud en forma seria.

“El ministro tiene antecedentes relacionadas con la investigación científica, así que estoy seguro que nuestros hallazgos lo preocuparán y que eventualmente modificará la política del Ministerio de Agricultura en relación a organismos genéticamente modificados y bloqueará la próxima embarcación de maíz transgénico” señaló Fathy.

Resultados alarmantes

 A nivel internacional, algunos científicos mundialmente reconocidos de varios institutos independientes de investigación como Rowett Institute de Escocia, la Academia Rusa de Ciencias de Moscú, y el CRIIGEN de Paris han llevado a cabo experimentos similares de alimentos transgénicos en ratas, ratones y otros animales.Sus resultados corroboran las observaciones de Kaoud. Los roedores tuvieron problemas reproductivos y del sistema inmunológico, envejecimiento acelerado, daño de órganos por colesterol y problemas gastrointestinales.

Se considera a Arpad Pusztai del Instituto de Investigación Rowett en Escocia como uno de los mejores bioquímicos a nivel mundial. Entre los años 1995 y 1998 él estaba a cargo de liderar un equipo de científicos que debían determinar el efecto de una papa Bt genéticamente modificada sobre la salud de las ratas. USA quería exportar las papas al Reino Unido.

Como él había alimentado los grupos de ratas con grandes cantidades de este insecticida (Bt como se presenta en la naturaleza) durante largos  períodos de tiempo, Pusztai sabía que las ratas no  experimentarían sensibilidad al producto. Entonces creó tres grupos de ratas. El primero recibió las papas genéticamente modificadas, el segundo, se alimentó con papas naturales y el tercer grupo se alimentó con papas convencionales con el insecticida Bt rociado encima.

Sus resultados no tenían precedentes. Pusztai descubrió que las ratas alimentadas con papas modificadas  se enfermaron por  crecimiento de células precancerosas en el tracto digestivo, sesos, hígado y testículos más pequeños con atrofia parcial del hígado y un sistema inmunológico dañado. Sus hallazgos demostraron que fue la ingeniería genética la causante  del daño a las ratas y no el insecticida Bt por sí mismo.

En 1998, Pusztai anunció públicamente los resultados de su experimento en la TV. Al día siguiente, lo despidieron y su equipo de investigación fue desmantelado.  Una llamada telefónica  del N° 10 de Downing Street,  la casa del primer ministro británico, fue informada al jefe del Instituto Rowett un par de horas antes de que todo el equipo de investigación fuera despedido y su reputación fuese arruinada a través de los medios de comunicación británicos.

Supuestamente se le culpó por haber dado a conocer resultados parciales de su experimento antes de que su documento fuese revisado por  científicos pares y publicado en una revista científica.

En Egipto, los resultados del experimento de Kaoud de alimentar forzadamente a roedores con transgénicos se publicarán en las próximas semanas en dos grandes revistas científicas: Neurotoxicología y Ecotoxicología. El científico está muy preocupado por las conclusiones de su experimento.

“Egipto necesita congelar el proceso de importación hasta que se hayan llevado a cabo tests adicionales, porque tal como está ahora, el producto no es seguro para el consumo humano” dice Kaoud.

“Si estas publicaciones científicas vayan a impactar sobre futuras embarcaciones depende si estos embarques busquen aprobación legal de la autoridad competente, es decir, del Ministerio  del Medio Ambiente, o si  se procede a una importación ilegal.” dice Osama El  Tayeb, profesor de microbiología e inmunología de la Facultad de Farmacia de la Universidad 6 de Octubre que también  se ha desarrollado como el punto central  para los temas de bioseguridad desde 2000.

La cuestión no sólo es política  sino que toca la participación pública y la lucha contra la corrupción. El Ministerio  del Medio Ambiente  ha sido informado  pero el público también debiera tener una postura al respecto.

Fuente: Egypt Independent, Autora: Louise Sarant

http://www.egyptindependent.com/news/tests-rats-suggest-genetically-modified-foods-pose-health-hazards, 12.08.2012

 

Traducción: Hanni Grunpeter, septiembre 2012,  para la campaña Yo No Quiero Transgénicos en Chile

 

 

Por Lucia

Un comentario en «Egipto: Pruebas efectuadas en ratas sugieren que los alimentos transgénicos plantean riesgos para la salud»

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